Dietistas y especialistas en nutrición recomiendan comenzar el día con un desayuno saludable: un plato de porridge nutritivo. Sin embargo, contrariamente a la creencia popular, no todos los cereales se digieren con facilidad. Hoy en día algunas personas no toleran determinados cereales por el gluten que contienen, por lo que deben elegir sus productos en la tienda con mucho cuidado y fijarse en las etiquetas que indiquen “sin gluten”.
El trigo sarraceno es fuente de hierro, calcio, potasio, fósforo, yodo, zinc, flúor, molibdeno, cobalto, vitaminas del grupo B, ácido fólico, niacina (vitamina PP) y vitamina E. También contiene gran cantidad de almidón, proteínas, azúcares, aceite, ácidos orgánicos, riboflavina y tiamina. En el grano de trigo sarraceno limpiado y crudo hay muchos compuestos bioactivos libres con una acción antioxidante especialmente potente. El trigo sarraceno sometido a tratamiento térmico contiene una gran cantidad de quercetina (un pigmento verde, 400 veces más potente que la vitamina E, con acción antiviral y antiinflamatoria y muy importante para reforzar el sistema inmunitario). El grano crudo no tostado aporta la mayor cantidad de rutina, característica del trigo sarraceno. Y lo más importante: el trigo sarraceno es un cereal sin gluten, por lo que las personas que deben seguir una dieta sin gluten pueden consumirlo sin preocupaciones.